La película Cincuenta sombras de Grey ha causado tanto furor en todo el mundo que el proyecto fue cambiando con el tiempo. Al comienzo se iba a rodar un solo largometraje que narrara los tres libros que componen la novela. Sin embargo ante la excelente respuesta de la opinión pública se decidió hacer un filme para cada libro, es decir, serán tres películas al final.
Pero esto no es lo único que se ha modificado. Como suele suceder, la película y el libro tienen diferencias a veces más sutiles, a veces más marcadas, pero diferencias al fin. La película Cincuenta sombras de Grey se diferencia del libro original sobre todo en las escenas de alto voltaje. Si bien el escrito es una novela erótica, para llevarla al cine hubo que transformar y omitir algunas partes, sobretodo para que llegue de mejor manera al gran público, o por lo menos eso es lo que uno supone.
Pero bueno, sin dar más vueltas aquí les dejamos bien detalladas algunas diferencias notables entre la novela y la película Cincuenta sombras de Grey:
1) Reglas acerca de la comida y el ejercicio. Una parte importante del contrato descrito en el libro se centra en la alimentación de Ana y sus hábitos de ejercicio. Christian tiene una relación conflictiva pero inexplicable con los alimentos y está obsesionado con el apetito de Ana. En casi cada comida, él le pregunta lo que ha comido ese día, exigiendo que coma delante de él. Su contrato establece que debe consumir sólo los alimentos que figuran en una lista y no picar entre horas, con excepción de los frutos. Christian también quiere que ella haga ejercicios físicos cuatro veces a la semana con un entrenador personal de su elección. Ella negocia cada punto de este contrato pero nada de esto está en la película.
2) La primera vez que la nalguea. Tanto en el libro como en la película, Christian nalguea a Ana por primera vez cuando ella hace un ademán y le da vuelta los ojos en una conversación. En la película, esto ocurre después de su graduación, y él la deja justo después del acto. En el libro, tienen sexo y Ana tiene un orgasmo, llamando a la experiencia de “exquisita”. Horas más tarde, Christian se va y ella se pone a llorar.
3)No hay bolas chinas. “Voy a poner esto en tu interior, y luego te voy a nalguear, no para castigarte, sino para tu placer y el mío,” le dice Christian a Ana, justo antes de insertar unas bolas chinas dentro de ella, en el libro. ¡Ella realmente disfruta de estas bolas! ¡A ella le gusta que la nalgueen! ¡Ella tiene orgasmos! Esta es una de las primeras escenas en las que realmente podemos ver que Ana está disfrutando de lo que Christian pide de ella. A pesar de que tiene sentido para cortar una escena como ésta, su ausencia no es sustituida por otras escenas que muestren a Ana experimentando placer de forma explícita.
